El trastorno por déficit de atención con/sin hiperactividad (tdah)

toca a muchas personas, llega a muchas escuelas y está presente en muchos hogares.

Desde hace algún tiempo se escucha con frecuencia hablar de este trastorno y sobre todo de los problemas que causa, lo que trae como consecuencia que la mayoría de las personas, sobre todo madres, padres y docentes, se pregunten ¿qué hago?

Decidir si en problema o una oportunidad, es una responsabilidad personal, pero de ella depende la calidad de vida de muchos niños, niñas y jóvenes.

Esto nos dice que tal vez la principal clave para manejar el TDAH es el crecimiento personal de cada uno de los involucrados, ya que así desarrollan las herramientas naturales necesarias para aceptarlo y saber qué hacer sin perder la calma.

Conjuntamente  con el trabajo personal  y espiritual, es indispensable buscar información, asistir a talleres, pedir asesoría. Para ayudar en ese camino, a continuación presento algunas recomendaciones importantes para que el TDAH, se convierta en una experiencia de crecimiento, es decir, en una OPORTUNIDAD.

  • Aceptar el diagnóstico.
  • Mantener el aula organizada.

Es indispensable esforzarse por mantener el orden y la rutina en el aula.

Tener las reglas del aula bien definidas, deben aplicarse de una manera consecuente.

Es de un valor incalculable que la maestra haga reconocimientos oportunos y directos, al esfuerzo que realiza el alumno, comunicándolo a los padres para un refuerzo adicional.

  • Inspirar a la organización y fijación de metas.

Para lograrlo es importante tener una actitud positiva y ajustar las expectativas a un nivel donde el estudiante pueda tener logros. Estar alertas a los pequeños indicios de mejoría en la forma en que mantiene su pupitre o espacio de trabajo, su morral, sus cuadernos y mostrarle aprobación hacia esas mejorías.

El refuerzo positivo frecuente, es especialmente efectivo para motivar al estudiante a dedicar más tiempo en el arreglo de su espacio, útiles, etc.

  • Modificar la presentación de las clases y las tareas.

Al comprender que los estudiantes con TDAH tienen dificultad para prestar atención y que pierden rápidamente el interés en las tareas, es conveniente hacer esfuerzos adicionales para modificar su estilo de enseñanza para adaptarlo a las necesidades planteadas.

  • Utilizar la atención del maestro como estímulo.

Se sugiere diseñar las aulas y planificar las tareas pensando en la motivación. Las aulas que cuentan con centros de interés llenos de ideas que estimulen la creatividad y con maestros entusiastas que mantengan las mentes ocupadas, son las que dan mejores resultados.

Averiguar cuáles son los intereses del niño y partir de ahí.

Las computadoras, por ejemplo, incrementan la motivación y la atención hacia la tarea propuesta.

  • Planificar los momentos de transición.

En el transcurso de la jornada escolar, hay muchos momentos de transición, que generalmente son difíciles para los estudiantes con TDAH debido a sus conductas de desorganización e impulsividad, les cuesta tranquilizarse y reunir sus materiales para pasar a una nueva actividad.

Para estos alumnos es más difícil manejar la transición de pasar de una actividad  como Educación Física a una que requiera concentración, estar sentados y tranquilos.

Realizar ejercicios de respiración, concentración, relajación, ejercicios de Programación Neurolingüística , de Gimnasia Cerebral, son algunas ideas que pueden ayudar en esos momentos.

La lista de recomendaciones es muy larga y podemos nutrirla día a día, enterándonos de lo que le ha funcionado a otros docentes y compartiendo lo que cada educador va aprendiendo en sus diversas actividades de capacitación.

Definitivamente el TDAH es una gran oportunidad de aprendizaje. Si requerimos organización, aumentar la paciencia, evitar la dispersión, enfocarnos; entonces el manejo del TDAH nos da las herramientas, y así nuestros alumnos se convierten en una gran oportunidad de aprendizaje para la vida.

 

Dalia Borges