necesidad de escuchaEn la escucha intervienen muchos factores que debemos ir conociendo para luego poder con consciencia revisarnos y desarrollar lo que nos convenga, para comunicarnos con una escucha efectiva.

Hoy quiero enfatizar en lo productivo que resulta, tener presente en todo momento, que desconozco la escucha del que conversa conmigo y que por lo tanto debo enfocarme en la mía.

Desde hace mucho tiempo ha sido muy conocida en la comunicación la frase: “Por algo tenemos dos oídos y una boca”. Pero por lo general se la decimos a otra persona, lo más productivo sería utilizarla en nosotros mismos y darnos cuenta en qué nos centramos más, si en hablar o en escuchar.

Con nosotros pueden conversar personas que presentan algunas de las siguientes características que debemos tomar en cuenta y así evitas juzgarlos o criticarlos:

  • Aunque oye, el volumen de recepción ha disminuido y además se niega a aceptarlo, por lo que no ha sido tratado. Resultado: más dificultad para desarrollar la escucha.
  • No sabes el estilo de comunicación que predomina y dependiendo su escucha activa se encuentra fuera de control. Por ejemplo: una persona de un estilo autoritario, hablará con un tono de voz impositivo y casi no dejará conversar al otro, porque estará pendiente de imponerse y tener la razón. Resultado: una escucha debilitada.
  • Los sistemas de representación predominantes del emisor y del receptor, pueden ser diferentes. Por ejemplo: uno visual y el otro auditivo.

Nuestra percepción tanto del mundo interno como del externo es diferente en cada persona.

Lo más ecológico en la comunicación es respetar que la persona que comparte con nosotros una conversación tiene características diferentes a las nuestras y por lo tanto el trabajo de cada uno está en desarrollar la habilidad de la escucha, logrando que sea activa y empática. De este aspecto tratará mi próximo artículo.

¿Habías pensado que posiblemente el que conversa contigo, tal vez por diferentes razones que desconoces, no te escucha de manera activa?

Entonces, céntrate en escuchar mejor, en comprender a tu compañero de comunicación y de seguro se abrirá la puerta para que seas comprendido.

¡Recibe un abrazo de BIENESTAR!

Dalia Borges

Tu coach de la Efectividad