iraMuchas personas piensan que la mejor manera de enfrentar la propia ira es exteriorizando la furia o molestia de forma muy fuerte. Entonces cuando viven esta emoción, manifiestan conductas como: gritar, insultar, agredir físicamente a otros, romper objetos, lanzar cosas, convencidos que con eso se van a sentir más satisfechos.

Gracias a diversos estudios, investigaciones y experimentos; actualmente se sabe que esas conductas no sirven para controlar la ira. En ocasiones, durante lo que asumen como descarga, lo que puede pasar es que aumente y después por agotamiento es posible que aparezca una leve satisfacción, pero que sólo es pasajera. Esto significa que seguirá abierta la posibilidad de conectarse con la ira fácilmente ante todo aquello que desagrada.

Es importante hacer una pausa para darnos cuenta de la presencia de la ira, antes que ella tome el liderazgo de nuestras acciones. Si nos dejamos arrastrar por ella corremos el riesgo de quedarnos atrapados en ella, ya que las reacciones que se producen sirven de estímulo para que repitan químicamente nuevas descargas que nos mantendrán repitiendo un ciclo dañino de ira, donde nos alejaremos de la capacidad para detenernos a pensar en las consecuencias de nuestros actos.

Recordemos que en este estado, lamentablemente se nubla la razón y hay una alta probabilidad que nos dejemos llevar por impulsos agresivos que nos conducen a decir, escribir o hacer cosas de las que en algún momento nos arrepentiremos, pero si no se llega a ese nivel de consciencia, el precio será muy alto, parte de éste en el área salud.

Esto no significa que el disgusto, la molestia, el enfado y todas emociones asociadas a la ira, no deban expresarse. Pero es esencial aprender a regularnos, para poder decir a la persona con la que tenemos desacuerdos, lo que nos molesta con claridad, intensidad adecuada y tono respetuoso, así podemos defender nuestros derechos sin dañar a nadie. Para lograr esto es necesario conquistar y desarrollar un estilo de comportamiento asertivo.

Por eso la invitación es a que detectes cuál emoción predomina en tus acciones, en tus pensamientos, en tus palabras escritas o expresadas verbalmente.

Recuerda, todas nuestras acciones generan consecuencias. Nuestro trabajo es estar atentos a su regulación y darnos cuenta que el planeta es la casa de todos.

Para trabajarlo tienes muchas vías, nuestros cursos, talleres, conferencias y coaching son una vía de alto impacto positivo en tu vida. Representamos la opción de transformarte en agente de cambio para el bien común, trabajando para crear el mundo que deseas ver.

Recibe un abrazo de Bienestar.

Dalia Borges

Coach de la Efectividad.