flujo de efectivoSi le damos Bsf 100 a un niño de 9 años de edad todos los días para comprar su desayuno en la escuela, y el niño gasta Bsf 50 en una empanada y Bsf 30 en un jugo.

¿Cuánto dinero le queda? ¿La respuesta parece obvia verdad?

Le quedará un sobrante de Bsf 20, eso significa que el total de ingreso para el niño fueron Bsf 100, el gasto total Bsf 80, y el sobrante o flujo de efectivo Bsf 20. Si nosotros entendemos lo que significa el flujo de efectivo, podemos explicarle al niño que ahorrando Bsf 20 de lunes a viernes durante cuatro semanas seguidas, tendrá ahorrado Bsf. 400 en un mes. Estaríamos enseñando a crear el hábito de ahorrar. En cambio, si el niño gasta todo el dinero (Bsf 100), su flujo de efectivo será bsf 0, posiblemente se acostumbrará ó creará el hábito de gastar todo lo que tiene y por consiguiente no ahorrará nada, y tal vez crecerá con ese mal hábito; muchos hábitos, creencias y paradigmas provienen desde nuestro entorno familiar y escolar.

   Es importante recompensar al niño por haber ahorrado ese dinero, si se crea el hábito de ahorrar y le dices que gaste en lo que quiera solo el 10% (Bsf 40), mantenga ahorrado el resto (Bsf 360), y continúe llevando a cabo la misma estrategia del dinero que le entreguen sus padres o familiares. ¿Qué pensará el niño? … ¿Cuál información se está programando en su cerebro? Si hay una motivación por algo, se impulsa el querer hacerlo.

   En el ejemplo, se manejan tres aspectos importantes para aprender a manejar nuestras finanzas personales. Saber cuál es el ingreso, el gasto, y el flujo de efectivo. Parece un ejemplo simple, pero realmente ¿lo hacemos nosotros con nuestro dinero?

   En estos tiempos de vacas flacas, es necesario aprender a manejar nuestras finanzas personales, conservar una parte de lo ganado, y educarse para aprender a generar otro tipo de ingreso. Véase el artículo sobre los tipos de ingresos.

“La riqueza se mide en tiempo, no en dinero”.

Rich Dad/ Robert Kiyosaki

 

“APRENDAMOS A MANEJAR LOS VEHÍCULOS QUE NOS LLEVARÁN HACIA LA LIBERTAD FINANCIERA

 Marco Bolívar